Para los que comen chicle, espero que tengan en cuenta esto:
Las aves de la ciudad atraídos por el olor del dulce chicle comen los restos tirados en cualquier lugar.
El chicle se les pega en el pico. Desesperados intentan sacarlo con sus patas y ahí, firman su condena, acaban muriéndose asfixiados.
Leído en: Aeromental